
Un nuevo día, tan idéntico a muchos otros, me siento desgraciado… hace un día precioso un sol radiante brillando en el cielo cruza mi ventana y me ilumina la cara y una leve brisa se cuela y abanica lento mi pelo, se escucha el suave trinar de los pájaros afuera y una triste música alta y brillante aquí…
Y empiezo a pensar otra vez que soy yo la que falla siempre y la que cae desde el cielo a un pozo de lágrimas oscuro del que uno no consigue salir fácilmente.
Y se derraman más lágrimas, ¿a qué sabe cada una?, a dolor, de ver gente gritar, de ver gente marchar, sabe a soledad y angustia, a tristeza, miedo, a palabras de disculpas que no fueron perdonadas.
Las lágrimas se pierden y yo sigo pensando…
Se va acortando mi vida, caigo y caigo, tengo miedo, la sangre se derrama, al filo del dolor, al filo de una daga, promesas rotas, lo siento, demasiado es el dolor que no deja de atormentarme.
Veo brillar el sol, estoy lejos de alcanzarlo, vuestros pasos se alejan y os perdéis entre una niebla, lejos, muy lejos de mi, grito y mi voz se pierde entre ella, en el silencio.
Me cubren las sombras que antaño vencí y las maté una a una pero de nada sirvió ahora vuelven otra vez y dañan mi corazón, envuelta en la oscuridad, desnudo en sombras, el dolor desgarra mi triste alma; perdón te he dejado triste lo siento, pero ahora a cada hora desaparezco, sigo cayendo sin freno; hay una flor marchita entre mis manos, la flor de mi vida que se ha secado, me pregunto si renacerá algún día otra vez…
Quiero volver a sentir el cariño de un verdadero abrazo, siento todo esto, se que lo prometí, pero pienso en unas frases frias que me hacen sufrir, en los gritos de furia que se escuchan bajos, entre el suave trinar de los pájaros afuera y una triste música alta y brillante aquí…
Hoy amanecí en lágrimas, escuchaba un ruido que parecía lejano, alguién golpeaba una puerta fuerte y unos gritos que no llegué a entender la atravesaban, como siempre entre gritos despierto, gritos y golpes en la casa que me hieren y me dejan sordo, son los gritos de mis padres que discuten como siempre y al acabar la discusión, aquí vienen y siguen gritando aún no les llegó. ¿seré tal véz el motivo de su discusión? No aguanto, palabras tan crueles me duelen… y fuera por la calle lo mismo siempre igual, perdí un gran apoyo, sola otra vez..
Quiero dejar todo atrás, dejar que todo pase y pensar que el tiempo lo cubrirá y nada volverá, pero vuelve y se va acortando mi vida, caigo y caigo tengo miedo… juego en la ruleta de la vida y pierdo otra vez, ¿cúantas veces más perderé?
Duele el día a día pero más duelen los recuerdos, hasta los buenos… todo duele ahora…
Dejé de preguntarme si lo que hago hoy me llevaría al lugar donde quiero estar mañana, perdí una batalla. ¿sería la batalla que marcaba el final de la guerra? o tal vez no… Tal vez la guerra seguirá, eso lo escogeré yo y para ello 3 meses de tiempo me doy…
Y empiezo a pensar otra vez que soy yo la que falla siempre y la que cae desde el cielo a un pozo de lágrimas oscuro del que uno no consigue salir fácilmente.
Y se derraman más lágrimas, ¿a qué sabe cada una?, a dolor, de ver gente gritar, de ver gente marchar, sabe a soledad y angustia, a tristeza, miedo, a palabras de disculpas que no fueron perdonadas.
Las lágrimas se pierden y yo sigo pensando…
Se va acortando mi vida, caigo y caigo, tengo miedo, la sangre se derrama, al filo del dolor, al filo de una daga, promesas rotas, lo siento, demasiado es el dolor que no deja de atormentarme.
Veo brillar el sol, estoy lejos de alcanzarlo, vuestros pasos se alejan y os perdéis entre una niebla, lejos, muy lejos de mi, grito y mi voz se pierde entre ella, en el silencio.
Me cubren las sombras que antaño vencí y las maté una a una pero de nada sirvió ahora vuelven otra vez y dañan mi corazón, envuelta en la oscuridad, desnudo en sombras, el dolor desgarra mi triste alma; perdón te he dejado triste lo siento, pero ahora a cada hora desaparezco, sigo cayendo sin freno; hay una flor marchita entre mis manos, la flor de mi vida que se ha secado, me pregunto si renacerá algún día otra vez…
Quiero volver a sentir el cariño de un verdadero abrazo, siento todo esto, se que lo prometí, pero pienso en unas frases frias que me hacen sufrir, en los gritos de furia que se escuchan bajos, entre el suave trinar de los pájaros afuera y una triste música alta y brillante aquí…
Hoy amanecí en lágrimas, escuchaba un ruido que parecía lejano, alguién golpeaba una puerta fuerte y unos gritos que no llegué a entender la atravesaban, como siempre entre gritos despierto, gritos y golpes en la casa que me hieren y me dejan sordo, son los gritos de mis padres que discuten como siempre y al acabar la discusión, aquí vienen y siguen gritando aún no les llegó. ¿seré tal véz el motivo de su discusión? No aguanto, palabras tan crueles me duelen… y fuera por la calle lo mismo siempre igual, perdí un gran apoyo, sola otra vez..
Quiero dejar todo atrás, dejar que todo pase y pensar que el tiempo lo cubrirá y nada volverá, pero vuelve y se va acortando mi vida, caigo y caigo tengo miedo… juego en la ruleta de la vida y pierdo otra vez, ¿cúantas veces más perderé?
Duele el día a día pero más duelen los recuerdos, hasta los buenos… todo duele ahora…
Dejé de preguntarme si lo que hago hoy me llevaría al lugar donde quiero estar mañana, perdí una batalla. ¿sería la batalla que marcaba el final de la guerra? o tal vez no… Tal vez la guerra seguirá, eso lo escogeré yo y para ello 3 meses de tiempo me doy…
